El estudiante en grafología debe ser una persona con capacidad de análisis, muy observador (te fijas en los detalles), analítico y paciente, metódico, todo tiene que tener un por qué, con un alto valor en el interés de la personalidad, de la conducta humana, además le debe gustar la investigación. Debe de tener habilidades para detectar detalles minuciosos en la escritura. Capacidad para realizar diagnósticos basados en evidencias grafológicas, dejando de lado los prejuicios personales. Y, además, una alta responsabilidad ética respetando la privacidad de las personas analizadas.